Los encantos de mi amante
están en una caja debajo de mi cama
y pieza por pieza los conservaré
hasta el final...
Enviadme un ángel a quien amar
necesito sentir un pedacito de cielo
Enviadme un ángel a quien amar
me temo que jamás llegaré al cielo
Queman mis manos, marcan mi rostro
y ciegan mis ojos...
Robo tu aliento y lo echo a perder
menudo desprecio...
Entre estas paredes y oscurecidos pasillos
he cumplido mi condena...
si es preciso que yo muera antes de despertar
entonces sabrás por qué...